El precio depende sobre todo de la potencia (kWp) que instales, de la complejidad del tejado y de si añades batería. Los rangos de esta página son orientativos para 2026 y sirven para hacerte una idea antes de pedir presupuesto; el importe final solo lo fija el instalador tras ver tu casa.

No es una garantía de precio ni asesoramiento. La forma fiable de saber cuánto te costaría es pedir presupuesto a un instalador, sin compromiso, con tu consumo y tu tejado concretos.

Precio orientativo por potencia

Como referencia, el coste de una instalación residencial sin batería se mueve, de forma orientativa, entre 1.000 y 1.500 € por cada kWp instalado. Cuanto mayor es la instalación, suele bajar algo el precio por kWp por economía de escala.

Un sistema de unos 5 kWp, habitual en una vivienda unifamiliar, ronda los 4.500–6.500 €. Para potencias menores (3–4 kWp) el coste total baja pero el precio por kWp tiende a ser algo mayor. Son cifras estimadas: el tipo de cubierta, la inclinación y la distancia al cuadro eléctrico pueden hacer variar el presupuesto.

Qué suele incluir el presupuesto

Un presupuesto completo normalmente cubre los paneles, el inversor, la estructura de sujeción, el cableado y protecciones, la mano de obra, la legalización de la instalación y la gestión para acogerte a la compensación de excedentes.

Conviene revisar que estén incluidos los trámites (boletín, registro y alta), la garantía de los equipos y de la instalación, y la puesta en marcha. Pide siempre el desglose para poder comparar peras con peras entre varios instaladores.

El coste extra de la batería

La batería se presupuesta aparte y suma de forma orientativa unos 600 € por cada kWh de capacidad. Una batería doméstica típica de 5 kWh añadiría, como referencia, en torno a 3.000 € al total, además de su propio equipo de gestión.

La batería aumenta el autoconsumo porque guarda energía para la noche, pero encarece la inversión y suele alargar el plazo de amortización. Si tu consumo es sobre todo diurno, a menudo compensa empezar sin batería y valorar añadirla más adelante.

Ayudas y deducciones que reducen el precio neto

En 2026 la nueva deducción del IRPF (RDL 7/2026) permite deducir un 10% de lo pagado en vivienda, con base máxima de 5.000 € (máximo 500 €), solo para instalaciones de 2026 y siempre que no sea actividad económica. Conviene confirmarla contra el BOE.

Las ayudas Next Generation están agotadas y cerradas en toda España, sin sustituto estatal. Algunas comunidades mantienen programas propios (por ejemplo, el País Vasco) y muchos ayuntamientos ofrecen bonificaciones en el IBI o el ICIO, variables según el municipio. Revisa nuestra página de subvenciones para el estado actualizado por comunidad.